“Otras formas de existir son posibles”: Día Internacional de la Visibilidad Trans

Cuando Lidia nació su familia se alegró de recibir a un niño, pero al crecer ella nunca sintió correspondencia entre su ser y su cuerpo, entre lo que experimentaba por dentro y lo que su familia y la escuela esperaban de ella: que se comportara como un chavalo y que enamorara a otras adolescentes por ser «un varón».

Lidia es una “mujer trans” y su experiencia es la de muchas personas que sienten que su identidad no corresponde a su forma de habitar el mundo. Este 31 de marzo celebramos las vidas y logros de las personas trans, que con su existencia desafían al sistema que reduce la experiencia humana al binarismo sexual: se es hombre o se es mujer.

Las personas transgénero son aquellas cuya identidad y expresión de género no coinciden con el sexo y el género que les fueron asignados al nacer, por lo que generalmente realizan una transición al género contrario. Esta transición puede o no incluir terapia hormonal, cirugía de reasignación de sexo y otros procedimientos médicos, como también reconocimiento legal y social.

El término transgénero se usa además para englobar a personas que se denominan a sí mismas como transgéneros, transexuales, travestis, género queer, género no conforme o género disidente, entre otras identidades.  Y ¿qué es identidad de género? Pues la forma interna, profunda e individual como cada persona vive y experimenta el género, sea hombre, mujer o algún otro género. La manera en que esa identidad se manifiesta externamente es lo que llamamos expresión de género.

Lidia pasó muchas etapas en su proceso para entender qué le pasaba, pero fue hasta que salió de la universidad y conoció a un grupo de la diversidad sexual que se identificó como una persona transgénero. Ahí decidió que quería mostrarse ante las demás personas como la mujer que siempre percibió que era y que quienes le atraían eran los hombres.

La orientación sexual es la capacidad de cada persona de sentir una atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, de su mismo género o de distintos géneros. Por eso las personas transgénero pueden tener una orientación heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual o asexual.  

Los términos que usan las personas para autoidentificarse en el terreno de la sexualidad pueden variar de una cultura a otra. Lo más importante es respetar la forma en que eligen autodefinirse y autoidentificarse. Como sucede con mujeres que hicieron la transición a hombres y prefieren llamarse a sí mismas hombres trans y hombres que hicieron la transición a mujer y se refieren a sí mismas como mujeres trans.

Transexual hace referencia particularmente a las personas que pasan por procedimientos médicos de algún tipo para hacer la transición al género con el que se identifican. Sin embargo, hay activistas que señalan que el término tiene connotaciones despectivas y debería dejar de usarse.

Violencias contra las comunidades trans

Los prejuicios y estereotipos de género son la principal causa de la discriminación y las violencias machistas que enfrentan cada día las personas transgénero en Nicaragua y en la región.  Esto se expresa en que no hay leyes que reconozcan su identidad de género o que castiguen los crímenes de odio en contra de esta comunidad.

De hecho, la impunidad es la respuesta mayoritaria a los crímenes vinculados a la “orientación sexual o expresión de género” de las víctimas, según indica un informe de la Red Sin Violencia LGBTIQ+ citado por el medio feminista La Lupa. Entre 2022 y el primer semestre de 2025 asesinaron a 137 mujeres lesbianas, bisexuales y queer en América Latina y el Caribe, tres de ellas en Nicaragua, dice el informe, y el 98.5 % de estos crímenes permanece impune.

Las personas transgénero también sufren otras formas de violencia menos letales, pero igual de dañinas, como la que reciben por parte del personal médico en los servicios públicos y privados de salud o en el sistema de justicia, denuncia el Observatorio LGTBIQ+ de Nicaragua.

Esto dificulta la atención de enfermedades crónicas, el acceso a medicamentos y a métodos para evitar embarazos y enfermedades de transmisión sexual; además de obstaculizar el acceso a la justicia.

El Observatorio también destaca cómo muchas personas trans son expulsadas de sus casas y familias, quedando vulnerables y sin hogar. Además señala la discriminación como la principal causa de abandono escolar y la consiguiente falta de formación que les condena al trabajo informal y sexual.

Por qué es importante la visibilidad trans

Han pasado 17 años desde que se celebró por primera vez este día y para algunas personas activistas es la oportunidad de nombrar y mostrar esas otras identidades de género. Para Ali Salguero, bailarine y docente de danzaterapia en México, ser una persona trans visible significa abrazar su experiencia y desde ahí hablar “para que otras personas —trans o no— sepan que otras maneras de existir son posibles”.  

Y es que la visibilidad permite que existan referencias positivas para quienes desde la niñez necesitan validar sus identidades que difieren de la norma tradicional. Para Luis Tirado, de 17 años, ver a otras personas trans mayores desempeñando roles destacados en el mundo de la ciencia, del arte, de los deportes, “es abrir la posibilidad de que une niñe trans pueda crecer sin miedo…”.

Como feministas sabemos cómo impacta positivamente ver a mujeres destacadas en los diferentes ámbitos de la sociedad. Por eso, nos sumamos a visibilizar las experiencias de las personas trans como reconocimiento de la diversidad de formas de existir, como dice Ali.

Fuentes documentales:

Preguntas frecuentes sobre el tema transgénero en hrc.org

Por qué es el día de la visibilidad trans y qué significa ser visible en América Latina en agenciapresentes.org

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